Descubre qué son y cómo funcionan los retrocesos de Fibonacci en el mercado financiero
Los retrocesos de Fibonacci son una herramienta utilizada en el análisis técnico del mercado financiero para predecir posibles niveles de corrección en una tendencia. Esta técnica se basa en la secuencia matemática de Fibonacci, la cual se caracteriza por la repetición de ciertos patrones numéricos que se encuentran en la naturaleza y en los mercados financieros.
La teoría de los retrocesos de Fibonacci sostiene que después de un movimiento significativo en el precio de un activo, es probable que éste se retrase en ciertos niveles clave antes de continuar con su tendencia inicial. Estos niveles se calculan utilizando los porcentajes de la secuencia de Fibonacci, los cuales son 23.6%, 38.2%, 50%, 61.8% y 100%.
Para aplicar los retrocesos de Fibonacci, es necesario identificar un punto de partida y un punto final en el gráfico del activo en cuestión. Una vez establecidos estos puntos, se traza una línea vertical que representa la amplitud del movimiento inicial. Posteriormente, se trazan líneas horizontales en los niveles de retroceso de Fibonacci para identificar posibles zonas de corrección.
Los retrocesos de Fibonacci son especialmente útiles para identificar niveles de soporte y resistencia en un activo, lo que puede ayudar a los inversores a tomar decisiones más informadas sobre cuándo comprar o vender. Sin embargo, es importante tener en cuenta que esta técnica no es infalible y que los mercados financieros son impredecibles en última instancia.
En resumen, los retrocesos de Fibonacci son una herramienta valiosa en el análisis técnico del mercado financiero que puede proporcionar información útil sobre posibles niveles de corrección en una tendencia. Al utilizar esta técnica de manera adecuada y combinada con otros indicadores, los inversores pueden mejorar sus decisiones de inversión y gestionar mejor su riesgo en el mercado.